Prohibida la venta de huevos de chocolate con sorpresa

En casa de la abuela hay una gallinita mágica que cada día que mis hijos van a verla ha puesto un hermoso huevo de chocolate con una sorpresita dentro. Los huevos kinder son algo tan cotidiano en mi vida que, cuando leí la noticia de que su venta se había prohibido en Chile no pude por menos que sorprenderme.

El motivo en Chile parece ser el sobrepeso. Con esta prohibición, que afecta también a la cajita feliz de cierta cadena de hamburguesas, pretenden evitar que los niños coman chocolate por conseguir el preciado regalo. Así, todo alimento acompañado de juguetito o regalillo estará bajo supervisión. Y parece que así, se habrán acabado los problemas.

Curioseando un poco más, he leído que Chile no es el único país que prohibe estos huevos de chocolate. En Estados Unidos no están permitidos (ni su venta ni su introducción en el país) desde 1938 por otro motivo diferente: evitar la asfixia de los niños. Y las multas que imponen si te los pillan en el aeropuerto no son para nada simbólicas. La primera sorpresa fue saber que los huevos kinder se vendían allí hace tantísimo tiempo, pero por supuesto su prohibición también me dejó alucinada. Si es tan peligroso o tan inmoral… ¿por qué no se prohibe en todas partes?

Y por otro lado, porqué se prohibe algo que es sólo peligroso si no se tienen los cuidados adecuados y no se prohíben los altos niveles de azúcar en los cereales infantiles, los plásticos cancerígenos y que afectan al desarrollo hormonal de los niños, los materiales cuya eliminación cuesta al planeta siglos de trabajo… En fin, la hipocresía no tiene límites.

Me asalta la duda: ¿será que los gobiernos no nos ven capaces a los padres de controlar a nuestros hijos, de proporcionarles una dieta equilibrada o de quitar de su alcance objetos potencialmente peligrosos?

La reflexión me lleva un poco a la del consumo de drogas en el mundo adulto. Si no se nos considera a los adultos capaces de controlarnos (ni a los padres capaces de controlar a sus niños), ¿por qué no se prohibe su venta sin más?, ¿por qué se venden coches capaces de ir a 300 kilómetros por hora cuando el máximo permitido por la ley es 120? ¿por qué las piscinas abren en verano si sabemos que el nivel de accidentes en ellas es muy superior al de otros espacios de recreo?

Podríamos comenzar aquí un largo debate con razón en cada respuesta posible. En fin, Estados Unidos y Chile se han posicionado ya. ¿Quién será el siguiente? Gallinita, gallineta… ¿te quedarán los días contados?

Sobre Diana

Soy periodista, emprendedora, amante del teatro (sobre todo infantil) y de los buenos planes (en familia, en pareja, entre amigos, en solitario...). Un día, después de un montón de casualidades, decidí lanzarme a la aventura de poner en marcha mi propio proyecto profesional: Mamá tiene un Plan. Hoy, tengo dos peques (niña y niño) y muchas ilusiones, a los que dedico todo mi tiempo y energía. En el viaje me acompaña un hombre maravilloso (al que dedico menos tiempo del que me gustaría y quiero con locura) y una gran familia a la que adoro que hace posible que todo lo demás siga girando. @Diana_M_N

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *