30 ideas para ahorrar en tu día a día

No dejamos de darnos cuenta de que las cosas se están poniendo cada vez más complicadas: los trabajos son cada vez menos estables, los alquileres cada día más costosos, la cesta de la compra cada vez más cara… No son tiempos fáciles, nuestra cartera se resiente y, cuando tenemos peques, los gastos se multiplican y todo se nota aún más. Por eso, os damos 30 ideas para ahorrar, de más elaboradas y concienzudas a más sencillas y del día a día que pueden ayudaros a proteger vuestra economía, al menos un poquito. 

  1. Busca un aliado: conoce mejor tus gastos para poder ahorrar con más cabeza y energía. Hay muchas aplicaciones que os pueden ayudar, desde las propias de vuestro banco que catalogan vuestros gastos por tipología y os hacen ver más fácilmente dónde se acumulan los mayores gastos hasta aplicaciones específicas para ahorrar dinero con Woolsocks o alguna aplicación de gestión financiera que incluso os da de baja de servicios que resulten especialmente tediosos a la hora de abandonarlos porque suponen una importante inversión de tiempo. ¿Sabíais que estas aplicaciones se ocupan de daros de baja? ¿Y que tienen acuerdos con grandes empresas para devolveros un porcentaje de vuestras compras? Son un recurso excepcional para recuperar una pequeña parte de vuestros gastos.
  2. Revisa con cierta frecuencia las empresas de luz, internet, seguros y otros servicios básicos y constantes en tu hogar. Los precios van variando y puede que los proveedores que antes te parecían los más competentes hayan dejado de serlo. No es fácil estar al tanto de estas cosas y hacer los cambios necesarios, pero sin duda merece la pena.
  3. Si eres de esos afortunadxs que logra ahorrar algo, aunque sea un poquito, busca un plan de ahorro que el banco te «premie» por seguir. No son los mejores tiempos tampoco para grandes beneficios en este tipo de planes, pero seguro que es mejor que nada…
  4. Ve incorporando en tu casa electrodomésticos de bajo consumo, bombillas LED, etc. Todo aquello que os ayude a ser lo más eficientes posible a nivel energético.
  5. Infórmate bien de las ayudas a las que puedes acceder: ayudas a la vivienda, a la maternidad… ¡que no se te pase ninguna, no hay ayuda que no sea bien recibida!
  6. Compra los productos que necesites «fuera de temporada». Por ejemplo, si tus hijos necesitan mochilas, no esperes a finales de agosto o septiembre para reponerlas. Hazlo en mayo o junio, que son meses en los que encontrarás los mejores chollos.
  7. Lo mismo ocurre con la lista de necesidades para el nuevo curso: siempre te saldrá algo más barato todo si lo compras en junio en lugar de esperar a septiembre.
  8. Si quieres que tus peques vayan de campamento, busca los que ofrece de manera subvencionada total o parcialmente tu comunidad o ayuntamiento. Puede que no logres acceder, pero los precios siempre son más competitivos.
  9. Puede que ya lo hayas intentado y no hayas logrado plaza. Si no estás dispuestx a pasar por otras «calabazas» de este tipo, te recomendamos buscar tu programa con antelación. No esperes a junio para contratar tu campamento -bueno, el de tus hijxs-, hazlo en febrero o marzo que es cuando seguro que consigues alguna promoción.
  10. Y, hablando de promociones, sigue a páginas como Mamá tiene un Plan en redes sociales y no te pierdas sus promociones y sorteos. Seguro que a fuerza de participar en sorteos encuentras la suerte y disfrutas de algún plan gratis o de alguna promoción ventajosa.
  11. Y, por supuesto, para organizar tu tiempo de ocio con tus hijxs, además de por sorteos, organízate comprando entradas y reservando a través de páginas que ofrezcan mejores precios (compara y elige lo que más te convenga) y con cierta antelación porque, como con las mochilas, los precios también varían mucho.
  12. Lo mismo aplica para las vacaciones de verano: con tiempo. Siempre, mejor, con tiempo.
  13. Si eres fiel a los negocios en los que compras la ropa y comida, seguro que ya conoces sus programas de fidelización, tienes su tarjetas, cupones descuento, vales de ahorro, etc. No los pierdas y dedica algo de tiempo a organizar tus compras para ahorrar unos euros con las ventajas que te ofrecen.
  14. Y por supuesto, cuando vayas a comprar, no vayas con hambre que eso siempre hace que acabemos gastando mucho más dinero.
  15. Ni te olvides de probar a tus hijxs la ropa a tiempo para poder devolverla si no les queda bien. ¡Cuántos euros no se han perdido en el fondo del armario y con la etiqueta puesta! De acuerdo, puede que no muchísimos, pero seguro que alguno sí…
  16. Si ya os ha pasado, no dejéis de echar mano a aplicaciones de venta de productos de segunda mano que siempre vienen bien tanto para comprar a un precio más bajo, como para vender. En este segundo caso, debéis saber que las compras de ropita sin estrenar tiene una aceptación mucho mayor que la que ya está usada y es, oficialmente, de segunda mano. No quitéis la etiqueta aunque esté arrugada o fea porque le da a la prenda la credibilidad que necesita para venderse mejor.
  17. Reduce las compras por impulso que suelen ser un gasto ligeramente más alto de lo que te permitirías si lo pensaras dos veces y siempre, siempre, compara precios en cualquier tipo de producto. No siempre se tiene el tiempo, somos conscientes, pero merece la pena y, en determinadas inversiones, es fundamental.
  18. Planifica tu mes e intenta no pasarte de lo establecido. Tenerlo todo controlado te ayudará a tener tus gastos bajo control.
  19. Intenta reutilizar todo lo que puedas: no siempre las cosas se rompen sin posibilidad de ser arregladas. Intenta prolongar su tiempo de uso lo máximo posible.
  20. No tires comida: la cocina de las abuelas, aquella que del cocido acababa sacando unas croquetas deliciosas, está de moda de nuevo.
  21. Planifica además tus compras con tu menú semanal delante. De esa forma comprarás lo que verdaderamente necesitas. Pero de verdad.
  22. Aunque tampoco hay que ser férreo con esto: si esta semana están de oferta las chuletas de aguja, sustituye por ella esos filetes que tenías en mente y que cuestan tres o cuatro euros más el kilo. Parece poca cosa, pero todo suma en la compra.
  23. Muy atentos a la caducidad de los productos y a consumir los frescos a tiempo. ¡Cuánto dinero se pierde en alimentos que se ponen malos en la nevera! Parece algo superfluo, pero la colocación de los productos en la nevera influye mucho: pone bien visibles los que debes consumir antes o, incluso, ponlos en una zona específica de la nevera -y del frutero- para tener muy claro qué es lo que debes consumir antes.
  24. Por supuesto, usa el transporte público en lugar del coche particular. Esto siempre ayuda al bolsillo, pero sobre todo al planeta.
  25. Si tienes cumpleaños de peques a la vista, intenta aliarte con otros padres para comprar el regalo de los cumpleañeros. siempre saldrá más económico y lucirá más que un regalo individual.
  26. Si tu eres quien celebra el cumpleaños de tu hijo, intenta hacerlo conjuntamente con otros niños de clase. de esta forma, compartiréis gastos de alquiler de local o en las entradas.
  27. Otra buena forma de lograr que la celebración te salga más económica y que no está para nada mal vista es que sean los padres de los niños que celebran su cumpleaños quienes compren un regalo a su hijo de parte de sus compañeros y estos, en lugar de comprarle un regalo cada uno, aporten una cantidad fija para el cumpleaños. Quizá no todo el precio de la entrada al local, pero si una cantidad de 5 o 6 euros por niño. Esto supone una ayuda muy importante en la celebración y evitamos llevarnos a casa 20 regalitos que no sabrás donde poner. Un win-win en toda regla.Otro tipo de ahorro puede suponerte una renuncia y, aunque sabemos que no es lo mejor para la economía global, también puede ayudarte mucho en algunos momentos en los que tu salud financiera es más delicada. Sin ánimo de desincentivar a largo plazo el consumo en determinados negocios te damos algunas ideas para ahorrar:
  28. Si trabajas fuera de casa, alíate con la fruta de media mañana y el tupper para evitar gastar de más en comidas fuera de casa. No es que no haya que ir jamás a las cafeterías o restaurantes, pero si la economía no acompaña, siempre se puede reducir su uso.
  29. Lo mismo ocurre con el gimnasio: puede que no estés en una época en la que puedas permitirte una suscripción, pero eso no significa que tengas que renunciar a hacer ejercicio: puedes planificar tus rutinas en casa y buscar un entrenador online o seguir a entrenadores en redes sociales. Los hay increíbles y que te ayudarán a ponerte en forma.
  30. Si eres amante de los libros pero toca apretarse el cinturón, no olvides que las bibliotecas son maravillosos espacios de cultura donde podrás encontrar verdaderas fuentes de inspiración y de disfrute, aunque no puedas subrayar tus frases favoritas en el libro…

Como ves son solo algunas ideas. Seguro que tienes muchas más que no hayamos comentado… En ese caso, anímate y comparte con nosotros tus formas de ahorrar!

 

Acerca de Diana

Soy periodista, emprendedora, amante del teatro (sobre todo infantil) y de los buenos planes (en familia, en pareja, entre amigos, en solitario...). Un día, después de un montón de casualidades, decidí lanzarme a la aventura de poner en marcha mi propio proyecto profesional: Mamá tiene un Plan. Hoy, tengo tres peques y muchas ilusiones, a los que dedico todo mi tiempo y energía. En el viaje me acompaña un hombre maravilloso (al que dedico menos tiempo del que me gustaría y quiero con locura) y una gran familia a la que adoro que hace posible que todo lo demás siga girando. @Diana_M_N

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