Los mejores juegos piscineros para pasarlo pipa en familia

Sin duda, el elemento estrella del verano para los que estamos lejos de la costa son las piscinas. Ayudan a combatir el calor y son un filón para que los niños estén fresquitos y se diviertan. Además, este año, muchos estamos con las vacaciones costeras ‘en el aire’ por la situación que estamos viviendo con la crisis del Covid y puede ser que las piscinas sean el ‘sustituto’ a esas vacaciones en el mar tan ansiadas.

En mi caso, al vivir en Madrid, solemos preparar la piscina a mediados de mayo, por la festividad de San Isidro, en función de los grados que tengamos cada año y normalmente la disfrutamos hasta octubre. Vamos, unos cuantos meses en el año. Así que, tenemos un amplio espectro de juegos ‘piscineros’ y, cada año, solemos inventar o comprar alguno nuevo por aquello de que se entretienen más con la novedad, aunque siempre acaban recurriendo a los clásicos. Vamos a daros un listado de nuestros juegos estrella en piscina para que este verano disfrutéis a tope con vuestros peques. Por supuesto estos juegos son aptos para mayores y pequeños:

  1. Coger los palos (aros, palos…). Es el juego estrella de los veranos. Lo compramos hace tres años en una tienda de deporte en la playa y lo tenéis por todas partes en versión palos, aros, animalitos… Se tiran a la piscina y se hunden. Las niñas se ponen de espaldas para no ver dónde los tiras y hasta que no se han hundido no se da la señal de salida. Cada palo o aro tiene un valor y gana el juego la que sume más entre los que coja -y ya de paso practican el cálculo mental.
  2. Tiburón o Marco Polo. En resumen, el pilla-pilla en el agua. Bien sea, que el tiburón sea el que se la liga y vaya detrás de sus presas y al que pilla, se la vuelve a ligar. O con los ojos cerrados y gritando ¡Marco! Y contestando ¡Polo! para que el que la liga se guíe solo por la voz. He de reconocer que aquí mis hijas hacen alguna trampilla porque abren un ojo disimuladamente para ver dónde estás…
  3. Carreras y relevos. Cuando están solas o con nosotros, mis hijas echan carreras normales. Nosotros les cronometramos y vigilamos quién llega antes. Vamos, que ejercemos de árbitros. Y cuando están sus primos o amigos, ya pasan a otro nivel y los palos que se hunden hacen las veces de testigo para jugar a carreras de relevos en dos equipos.
  4. Conversaciones bajo el agua. Otro juego que les encanta es el de meterte bajo el agua y, por turnos tararear una canción o decir una frase e intentar adivinarla. He de confesar que me parece un poco difícil. Y cuando son canciones, algo mejor, pero cuando son frases, la misión es casi imposible.
  5. Pescar los peces. Y de los creadores de coger los palos, este verano ha llegado a casa el juego de pescar los peces. Lo vimos en un supermercado y el juego contiene peces de todo tipo de colores con un imán en la boca y trae cañas de pescar con imán en la punta y redes. La diferencia es que a éste se puede jugar también desde el bordillo de la pisci, aunque cuando los peces se van hacia el centro, no queda otra que tirarse. Para darle más emoción, cada color de pez tiene un valor de puntuación determinado.
  6. Waterpolo, AEIOU… Los juegos con pelotas y balones siempre son una buena opción. Cuando somos más numerosos en la pisci, optamos por partidos de Waterpolo o voley y cuando estamos con las niñas jugamos con una pelota de playa al famoso AEIOU, que consiste en dar cada una un toque a la pelota diciendo las vocales en cada uno y en la U tienes que intentar dar a una de tus contrincantes y ésta, intentar esquivar la pelota.
  7. El túnel. A esto ya jugaba yo cuando era pequeña y es un clásico. Que un grupo se abra de piernas y una persona pase por debajo y se ponga delante y el último vuelva a pasar… y así sucesivamente hasta que os canséis. También solemos jugar a ver quién aguanta más haciendo el pino o quién da más volteretas seguidas.
  8. Luchas a caballo. Cuando están con sus primos, que son más mayores, también juegan a luchas para ver quién tira del caballo antes a quién. Sus primos, que son más mayorcitos, hacen las veces de caballo. A veces hacen un poco el ‘cafre’ y los tenemos que cortar… Pero es un juego de los más divertidos.
  9. Hacernos peinados y partirnos de risa. Otro juego que me encantaba de pequeña era sumergirme debajo del agua, ponerme el pelo hacia adelante y, al salir, hacerme peinados y tupés graciosos. ¡A mis hijas y a mis sobrinas, les sigue divirtiendo muchísimo hacerlo!
  10. Ya sabéis que los juegos de cartas más de moda, suelen sacar su versión H20 para los veranos. Nosotros nos hemos pasado veranos y veranos jugando al ‘Uno’ y también al ‘Double’, pero el nuevo vicio de este año, paradójicamente, es ¡el ‘Virus’!
  11. Pasarela de moda con vestidos. Últimamente les ha dado por un juego muy chulo, que consiste en crear vestidos originales con las toallas y se ponen algún complemento y desfilan por el borde de la piscina para que nosotros puntuemos al mejor y más original. Es una buena forma de potenciar la creatividad.

Sobre María Cerrato

Periodista y mamá a tiempo completo. Amante y adicta a la cultura en sus múltiples variedades: literatura, teatro, arte, cine… Una adicción que ahora también comparto con mis niñas, Carmen y Pilar, que son mi vida y a quienes siempre he intentado contagiar este amor incondicional por la cultura. Ellas son mis actuales compañeras de escapadas teatrales, lecturas de cuentos, películas animadas… Todas estas escapadas ahora puedo compartirlas con otras mamás a través del blog de este fantástico medio de comunicación que es Mamá Tiene un Plan, con el que tengo el orgullo de colaborar.

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