Navidad en Parque Warner Madrid

Esta semana hemos estado de estreno. Sí, porque a sus poco más de cuatro años, Elena visitó por primera vez el Parque Warner Madrid y lo hizo en una época muy especial para cualquier niño: la Navidad.

Cuando el sábado por la mañana le dijimos a Elena que íbamos al Parque Warner no supo muy bien a lo que nos referíamos, pero ella con tal de salir de casa e ir a comer a “un sitio chulo”, ¡encantada de la vida! Además, por si fuera poco, nos acompañaba Rodrigo, uno de sus mejores amigos, así que todo se ponía de nuestra parte para pasar un gran día.

Su papá y yo íbamos con paciencia porque pensábamos que sería horrible aparcar, que haría mucho frío, que habría un montón de colas… pero todo lo contrario Sí, había gente, pero no estaba nada agobiante; las esperas para las atracciones no superaron los cinco minutos y en el parking había bastantes plazas libres, pero lo mejor es que Elena y Rodrigo disfrutaron de lo lindo. Subieron al carrusel dos o tres veces, montaron en un “avión” y para mi sorpresa quisieron probar la montaña rusa de Tom y Jerry. Yo pensé que se iban a pasar los poco más de dos minutos de recorrido llorando y chillando en los brazos de sus padres, (ingenua de mí), pero cuando se bajaron, gritaban como locos: “¡Cómo mola! ¡Cómo mola! ¡Cómo mola!”.

Después de descargar toda la adrenalina que puede caber en sus diminutos cuerpos, vino la parte más relajada, la de los espectáculos. Aquí los papás teníamos nuestras dudas: La fábrica de juguetes o Jingle: el musical. Optamos por lo primero y tengo que decir que, aunque la decoración estaba lograda (lanzaban nieve y todo), nos supo a poco porque, en este caso y al ser la atracción del momento, sí que tuvimos que esperar y dentro se recorre en nada. En la visita los peques no vieron a Papá Noel, pero sí pudieron hablar con los duendes que le ayudan a fabricar y repartir los regalos en una de las noches más mágicas del año.

Pasamos allí como unas 7-8 horas y al montarnos en el coche de camino a casa, Elena nos preguntó: “¿Mañana volvemos?”. Está claro, la experiencia le gustó. Si os animáis a planear una salida en estas fechas navideñas, os doy unos consejos prácticos por si os vienen bien:

  1. Si lleváis el pase anual o pensáis que visitaréis el parque en más de una ocasión, tened en cuenta que hay una tarifa plana de parking. Cada visita son ocho euros, pero esta tarifa de la que os hablo cuesta 29,95 euros. De esta manera con que vayáis cuatro veces, ya lo habéis rentabilizado.
  2. Se puede comer al aire libre en mesitas, pero también podéis optar por los sitios que hay allí. ¡Esto ya va en gustos y en economías!
  3. El parque tiene una app muy útil (buscar Parque Warner en Google Play o en vuestro Apple Store, es gratuita). En ella podéis consultar el horario de los espectáculos una vez que estéis allí y organizaros mejor para aprovechar el tiempo al máximo.
  4. Si decidís quedaros hasta el espectáculo final con el desfile de todos los personajes, tened en cuenta que no seréis los únicos. Estad allí (es en el paseo principal del parque, casi a la entrada) media hora antes para coger buen sitio y luego, a la hora de abandonar las instalaciones, podéis pillar un poco de caravana, así que, o salís los primeros o no tengáis prisa.

3 comentarios en “Navidad en Parque Warner Madrid

  1. Nosotros hemos cogido el pase anual y estamos muy contentos. Disfrutamos los 4 un montón, para mi ha sido como volver un poco a la infancia de nuevo…
    Gracias por los consejos, los tendremos en cuenta

  2. Qué ganas de ir! Cuando Teresa sea un poquito más mayor la llevaremos seguro.
    Gracias por la información práctica… Cuando vas a los sitios sin saber muchas veces terminas metiendo la pata.

  3. Lo mejor es esta época, sin duda, porque en cuanto hace buen tiempo, las colas estropean un poco el día y acabas teniendo la sensación de haber perdido el tiempo.

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