Jugando con la música

Hace unos días tuvimos la suerte de unirnos a una sesión de música para bebés de la mano de CrecienDoMiSol que tenía lugar en La Bolsa Mágica. Una unión que no es casual porque tanto los unos como los otros tienen un toque especial y lleno de gracia que hace que sus apuestas sean inolvidables.  

Como ya os hemos contado en alguna ocasión, CrecienDoMiSol está formado por Blanca y Manuel, dos profesionales de la música que desarrollan talleres para bebés y papás de 4 a 36 meses con el objetivo de acercarles la música.

Por su parte, La Bolsa Mágica es un espacio cuidado y acogedor junto al Parque del Buen Retiro que evoca el mundo de Alicia en el País de las Maravillas. Un árbol que nace en el centro mismo de la tienda y unos murales preciosos en las paredes nos sitúan muy lejos de la realidad, aunque la que tengamos frente a nosotros sea el maravillo Retiro. Además de vender todo tipo de libros y juguetes educativos y con encanto, La Bolsa Mágica acoge gran número de actividades para familias. Desde masaje infantil a cuentacuentos en inglés, pasando por las sesiones de música con bebés de Blanca y Manuel.

Llegamos el domingo pasado a La Bolsa Mágica entre unos cuantos corredores que participaban en la carrera Madrid corre por Madrid y, a pesar de pasar por delante de la tienda, fue poner un pie dentro y olvidar lo que ocurría en el exterior. La espera con niños no se hace larga porque el espacio cuenta con unas mesas para niños llenas de juegos con los que pasamos un rato súperdivertido.

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Pocos minutos después, Manuel nos daba paso a la planta inferior, donde el taller  comenzaba quitándonos los zapatos (grandes y pequeños), sentados en el suelo, sobre coloridos cojines y mantas, y música de fondo. Música tranquila, clásica y sugerente. Música que los niños buscaba con la mirada entre el castillo que decora la pared y los globos que colgaban del techo. Pocos minutos después, y sin mediar palabra, al ritmo de la música rodaba por el suelo un balón blandito que Blanca hacía llegar a todos los bebés. En nuestro caso, la sesión era para bebés que ya caminan (hasta 36 meses) quienes respondían al juego sin necesidad de explicaciones. La pelota volvía mágicamente a las manos de Blanca para que se la hiciera llegar a otro nuevo amigo.

Poco a poco nuevos ejercicios, mejor dicho, nuevos juegos: presentación al ritmo de canciones, saludos, la búsqueda de un marciano verde perdido por la sala, bailes y jugar a las estatuas… siempre alternando música clásica con música moderna de distintos estilos.

Uno de mis momentos favoritos fue, sin duda, el descubrimiento de instrumentos. Casi nada más comenzar, empezamos a pasar cajas rojas llenas de sorpresas. Cada una de ellas contenía varios instrumentos de percusión que los niños podían explorar y probar sin límites, hasta que llegaba el momento de volverlos a introducir en la caja y pasarlos a los demás compañeros. Parecía que algún niño se resistiría a dejar sus platillos o su tambor, pero no. Ocurrió precisamente todo lo contrario. En cuanto se les pedía, metían todo en la caja para dejarse sorprender por nuevos descubrimientos musicales.

El segundo gran momento fue el clásico de la manta de colores que cada participante sostiene por una esquina y juntos hacemos volar, llenarse de aire, descubrir a las familias por debajo de la misma y luego por encima… Un clásico en las actividades para bebés que estimula la vista de los niños y sus sensaciones. Un clásico que siempre se disfruta.

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La sesión completa transcurrió en perfecta armonía, aunque al inicio parecía que no sería fácil; un par de niños entraron bastante enfadados. Uno de ellos en plena rabieta. Sus padres algo tensos y el niño con ganas de patalear. Pero fue cuestión de segundos. Entre la música, los juegos y respetando su espacio, el pequeño se calmó solo sin mediar palabra en el mismo momento en que Blanca comenzó la actividad. En determinados momentos, volvía a enfadarse, como cuando otros compañeros explotaban las pompas de jabón que é quería conseguir… pero nada dramático. Volvía a calmarse al momento, pareciera que era consciente de que estábamos allí para pasarlo bien y relajarnos. En realidad, son cosas que sólo pasan cuando una sesión está bien dirigida y no se fuerzan las cosas. En el caso de Manuel y Blanca, más que conseguido.

Si os interesa participar en alguna de sus sesiones, podéis ver su calendario aquí. Si os apetece asistir de forma más constante, también podéis inscribiros a sus talleres mensuales.

No olvidéis que CrecienDoMiSol forma parte de nuestro gabinete de expertos así que, si queréis consultarles vuestras dudas sobre cómo acercar la música  a los niños, os esperamos en su sección de consultas.

Acerca de Diana

Soy periodista, emprendedora, amante del teatro (sobre todo infantil) y de los buenos planes (en familia, en pareja, entre amigos, en solitario...). Un día, después de un montón de casualidades, decidí lanzarme a la aventura de poner en marcha mi propio proyecto profesional: Mamá tiene un Plan. Hoy, tengo tres peques y muchas ilusiones, a los que dedico todo mi tiempo y energía. En el viaje me acompaña un hombre maravilloso (al que dedico menos tiempo del que me gustaría y quiero con locura) y una gran familia a la que adoro que hace posible que todo lo demás siga girando. @Diana_M_N

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