Diferencias entre homologación y certificación y su importancia en productos infantiles

Periódicamente saltan las alarmas de que en algún establecimiento se han retirado equis productos porque no contaban con la homologación o la certificación adecuada y nos llevamos las manos a la cabeza porque entendemos que en ambos casos, la ausencia tanto de una como de otra, radica en la seguridad del producto en relación con nuestros hijos. Pero, ¿os habéis preguntado qué diferencia hay entre homologación y certificación?  ¿es lo mismo¿ ¿son ambas requerimientos de la Unión Europea? Nos hemos puesto a investigar y hoy queremos resolver vuestras (y nuestras) dudas:

Las diferencias entre homologación y certificación son muchas y sin embargo la mayoría de personas las perciben como una misma cosa. ¿Qué diferencias hay entre homologación y certificación? ¿Es seguro un producto homologado? ¿Es seguro un producto certificado? ¿Pueden homologarse todos los productos?

Tanto una homologación como una certificación garantizan la seguridad de un producto concreto, sea del ámbito que sea. Vamos ahora a tratar de definir cada uno de esos conceptos:

Qué es la homologación

La homologación de un producto es el número de aprobación de un organismo oficial sobre un producto en relación a una normativa que exige una serie de datos técnicos.

Para que un producto pueda ser homologado por un organismo oficial ha de estar contemplado en una normativa de homologación. Comparativamente con los productos que utilizamos con los niños, muy pocos son los que están “en lista”, por lo que los que no entrar en la tipología de productos homologables, entrarían en la categoría de certificación.  Es el caso, por ejemplo, de productos tan importantes para la seguridad como los sistemas de retención infantil o los coches.

Existen también los marcados CE, que no tienen nada que ver con la homologación y dentro de estos marcados CE se engloban solo los productos que se especifican en unos epígrafes concretos.

Qué es la certificación

La certificación de un producto es la constatación de una circunstancia concreta. Dicha certificación puede ser una autocertificación si el fabricante del producto es el que realiza su propia autocertificación o puede ser la certificación de un tercero.

La certificación de un tercero puede ser de un organismo independiente y acreditado para realizar un tipo de ensayos o pruebas concretos o de un tercero no acreditado.

La certificación de un tercero acreditado es algo que se utiliza menos de lo que se debería en productos como los de la seguridad infantil a los que nos referíamos antes.

Si un accesorio de sistemas de retención infantil no puede tener una homologación porque la normativa de homologación no lo contempla, no puede tener marcado CE porque sus epígrafes no lo contemplan, solo le queda una certificación del uso combinado de ese accesorio de sistemas de retención infantil con distintos sistemas de retención infantil conforme a los requerimientos de la homologación de los sistemas de retención infantil.

Quién es el responsable de las homologaciones

Las homologaciones se realizan, dependiendo del sector en concreto, a través del ministerio correspondiente que certifica la capacidad técnica de una o más compañías para la realización de los ensayos de homologación. Si además hablamos de Europa, la homologación dentro de un país miembro es extensiva al resto de estados miembros e incluso en productos concretos tiene validez más allá de Europa como es el caso de los sistemas de retención infantil.

¿Pueden estas entidades que realizan los ensayos de homologaciones hacer también certificaciones?

No solo pueden, sino que es la mayor garantía de seguridad que puede tener un producto certificado. Si el mismo organismo, con los mismos ensayos y protocolos, certifica la idoneidad de un producto garantiza la seguridad del mismo de igual modo que si tuviera una homologación. Este caso solo sucede con productos que no pueden tener homologación porque la normativa no les contempla, habitualmente porque son innovadores y las normativas de homologación tardan décadas en recoger las necesidades reales del mercado y los usuarios. Hasta entonces, hasta que un producto no se regula específicamente en una norma, el usuario y el fabricante solo puede disponer una certificación de un tercero independiente conforme a la norma de homologación más similar que exista.

Homologaciones y certificaciones en España y Europa

En España (E9) tenemos entidades como INTA con capacidad de homologación europea de vehículos o INSIA e IDIADA con capacidad de homologar sistemas de retención infantil bajo la norma Europea.

La mayoría de países Europeos tienen un centro acreditado a estos efectos, por ejemplo en Alemania (E1) es ADAC, en Países Bajos (E4) es Tass, en Italia(E3) es CSI o en Francia (E2) UTAC.

¿Es la homologación sinónimo de seguridad?

Este es un gran debate puesto que a diario hay revisiones o retiradas de productos homologados, lo que realmente garantiza la seguridad es una conformidad de producción adecuada de cada producto, sea homologado, certificado o sin certificar.

¿Tiene la misma seguridad un casco de moto homologado tipo “quitamultas” que el que utiliza un piloto de Moto GP?

Los dos tienen una homologación, la misma y sin embargo su nivel de seguridad es muy diferente. Incluso teniendo, los cascos que se usan en competición, el máximo nivel de seguridad, en ocasiones hay accidentes con consecuencias fatales para esos pilotos que tienen la mejor preparación y la mejor equitación posible como fue el caso de Marco Simoncelli en 2011.

¿Tienen el mismo nivel de seguridad todos los coches? Todos están homologados.

Es evidente que no todos los coches tienen el mismo nivel de seguridad y no por ser más caros son más seguros como se demuestra año a año en los test de Euro NCAP.

¿Tienen la misma seguridad todos los sistemas de retención infantil homologados?

De la misma forma que los coches homologados tienen distintos niveles de seguridad dependiendo de multitud de factores, los sistemas de retención infantil no tienen, ni de lejos, el mismo nivel de seguridad por el hecho de estar homologados.

¿Qué hace diferentes a unos sistemas de retención infantil frente a otros en seguridad si todos están homologados? Realmente es muy complicado saberlo ya que influyen muchas cosas como diferentes geometrías, materiales, comportamientos ante impacto, capacidad de deformación. Cada fabricante va incorporando mejoras y cambios para evolucionar el comportamiento de su sistema de retención infantil tal y como lo entiende.

Finalmente todos los sistemas de retención infantil que se comercializan tienen homologación pero no todos se comportan igual en un impacto. Para diferenciarse los propios fabricantes de sistemas de retención infantil hacen certificaciones como por ejemplo el Plus Test y otros test similares que fuera de la homologación intentan poner en valor una diferenciación con respecto a su competencia de cara al usuario final.

¿Qué aporta más seguridad, una homologación o una certificación? A la vista de nuestras investigaciones, lo que realmente creemos que aporta seguridad son los ensayos realizados y no los títulos o nomenclaturas con los que los denominamos y, cuantos más ensayos se hayan realizado, mucho mejor.

Sobre Diana

Soy periodista, emprendedora, amante del teatro (sobre todo infantil) y de los buenos planes (en familia, en pareja, entre amigos, en solitario...). Un día, después de un montón de casualidades, decidí lanzarme a la aventura de poner en marcha mi propio proyecto profesional: Mamá tiene un Plan. Hoy, tengo dos peques (niña y niño) y muchas ilusiones, a los que dedico todo mi tiempo y energía. En el viaje me acompaña un hombre maravilloso (al que dedico menos tiempo del que me gustaría y quiero con locura) y una gran familia a la que adoro que hace posible que todo lo demás siga girando. @Diana_M_N

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